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No está permitido olvidar o challenge feliz

  • Writer: La Dramática
    La Dramática
  • 1 hour ago
  • 6 min read

Hace unos días han estado viniendo a mi cabeza momentos de mi vida como recuerdos bonitos y positivos, o recuerdos que a diferencia de otros, por alguna razón, no los olvido. Felizmente esta vez porque son buenos recuerdos. No sé si es normal o no, les confieso que a veces hasta pienso que tengo como un Alzheimer prematuro. Recuerdo muy pocas cosas, de niña o del colegio y me da rabia, o de la familia o de cómo era antes cuando era adolescente. A veces me junto con personas que se acuerdan de detalles que yo ni siquiera tenía registrados, anécdotas graciosas o trágicas… y creo que es muy chévere cuando las personas tienen historias que contar. Historias que hacen reír, que te conectan con algo que se te hace familiar o que inspiran. Además, soy actriz y me encantaría tener más recuerdos o historias que contar. Pero simplemente no recuerdo nada o muy poco. Así que como esta semana de la nada empezaron a aparecerse algunos momentos lindos en mi cabeza, tanto que literalmente decía, claro, esto me lo acuerdo porque fue realmente bueno. MUY bueno. Y pensaba, ojalá nunca olvidarme de esto.


Así que ahora que quiero enfocarme en escribir más porque es algo que disfruto, pero usualmente no sé ni por dónde empezar, así que se me ocurrió hacer este ejercicio. Haré una lista de recuerdos lindos de la vida, de mi vida. Intentaré ser breve o concreta. Sin ningún orden en particular, solo como vayan viniendo a mí. Seré lo más específica posible. Quisiera recordar hasta los mínimos detalles de esos momentos especiales y me los guardaré para cuando me sienta triste o deprimida o que mi vida no es bonita. Sí, a veces, puedo pensar eso. No sé. Y los enumeraré con el objetivo de poder ir aumentando la lista según la vida vaya pasando y sucediendo…

 

1.Mi hermano y yo, en un auto alquilado, él manejando, es de noche y hemos puesto música de los 2000 del celular que tiene poquísima batería, estamos cantando Molotov y Backstreet Boys a todo volumen. Estamos asustados porque la gasolina está a las justas y estamos en plena carretera y no vemos una estación cerca para poner gasolina. Además, tenemos que llegar al aeropuerto y la batería no se puede agotar porque tenemos el Google Maps que nos guía. Estamos un poco lejos de casa, exactamente en Petra. Jordania. En pleno Medio Oriente. ¡Qué loco! Ese fue el primer y único viaje de hermanos que hemos hecho. Mi hermano vivía en Dubai, yo hice un viaje a Madrid y él me pago un pasaje para ir a visitarlo unos 10 días, me propuso hacer un viaje de fin de semana para conocer Petra, una maravilla del mundo. Fue un sueño cumplido, viajar con mi hermano.

 

2.Un chapuzón en el mar de Punta del Este. Era 2015 o 2016 (para variar no lo recuerdo, ja). Fui de turismo con mi amiga de la universidad, la chata Mari. Decidimos pasar año nuevo en Argentina y de paso nos escapamos a conocer las playas de Uruguay, porque ella tenía conocidos por allá. Recuerdo que habíamos paseado todo el día, y ya era como la hora de la puesta de sol, cuatro o cinco de la tarde, había una luz dorada espectacular, aún mucha gente en terrazas cerca al mar. No estábamos en la arena, solo caminábamos por todo el malecón. De pronto, me detuve a observar a un grupo de adolescentes que se bañaban como cerca a un muelle donde te podías lanzar. Recuerdo que vi esa escena y me provocó demasiado entrar al mar, era de un azul oscuro, no hacía excesivo calor, pero tenía una pulsión por sumergirme al agua. Le dije a Mari: ¡hay que meternos¡¡ya! me dijo y nos acercamos al muelle, nos sacamos la ropa, nos quedamos en bikini y dejamos la ropa a un costadito como esperando que nadie se la lleve. Fueron solo 20 minutos pero los 20 minutos más deliciosos de todo el viaje, el agua estaba riquísima, super limpia, fresca y solo eso me hizo muy feliz. No me olvido de la sensación de agua de mar en mi piel, se me pone la piel chinita.

 

3.Este recuerdo fue hace menos tiempo, creo que fue el año pasado o el anteaño. Me llamaron de la nada para hacer un casting para una obra de la Plaza. La noticia me emocionó mucho pero me puso muy ansiosa y nerviosa. Como suelo ponerme con cosas que me parecen realmente importantes. Recuerdo que cuando me dijeron que tenía que cantar como parte del casting, una canción cualquiera, me paralicé. Dije NOOOOOO, por quéeee a mí. Le tengo terror al canto y no me gusta mi voz. (Y ahora soy profesora de voz, ja, pero esa es otra historia). En fin. El casting lo iba a hacer sí o sí. No podía rechazar esa oportunidad. Tenía como 5 días para prepararlo. Me metí a una clase particular de canto para preparar la canción que tenía en mente. Así de chancona. Además, trabajé dos monólogos que yo misma escogí y que ensayaba todos los días. Me preparé muchísimo.  El día del casting me sentía tranquila porque sabía que había hecho todo lo que estaba entre mis manos para hacer lo mejor posible. Cuando llegué al casting ni siquiera sabía quién iba a hacerme el casting. Me recibió la asistente de dirección y rápidamente también el director. Era joven, lo conocía pero no tanto y su energía me hizo sentir tranquila. Fue bastante amable desde el inicio. Empecé, me dio algunas breves indicaciones, básicamente que jugara mucho con la indicación, y sentí que conecté y fluí un montón. Me divertí. Era comedia. Cuando me tocó el momento de la parte cantada… suspire profundo y me mandé, pensando en meterle, sobre todo, mucha actitud, pero mi voz no daba, no me escuchaba bien. Me di cuenta que en esa parte no me dieron ninguna indicación más porque no era mi fuerte y ya. Acabó el casting. Me dijeron que muy bien, que ya casi habían tomado una decisión antes de verme, pero que yo los puse en jaque. Fue un cumplidaso. Me emocionó mucho ver el entusiasmo del director. No me dijeron ni pregunté para qué obra era. Me dijeron que me avisarían. Di las gracias y me fui.


Algo fundamental de este recuerdo bonito fue que mi novio, Eddy, me ayudó en todo el proceso, a darme confianza, ensayó conmigo, me ayudó a pasar letra muchas veces y muchas noches juntos en casa. Me llevó al casting y me esperó cerquita. Cuando me despedí y salí el me esperaba en la esquina. Salí con una sonrisa de oreja a oreja, con una felicidad como si ya me hubieran escogido, me sentía super ganadora. Había dado una buena impresión. Sino me llamaban para esa obra al menos pensarían en mí. O eso pensaba en ese momento. Nos fuimos a comer una hamburguesa con papas fritas en el Burger King y todo el día me sentí como levitando. Recuerdo que pensaba: wow hace tiempo no me sentía realmente tan feliz por algo. Como si hubiera olvidado que existía ese tipo de emoción. No podía creer lo airosa que había salido. Y la verdad, es que sentir tan implicado a Eddy tanto como yo, siendo un gran soporte en todo el proceso fue de los mejores recuerdos que tengo con él y de nuestra relación La felicidad me duró un par de días. Luego dije: bueno ya está, mejor soltar, pero realmente me sentí muy orgullosa de mí, y confirmé que ser chancona es algo que a mí me sirve mucho.


Aunque esta lista sea de recuerdos lindos, contaré igual para no dejarlos con la intriga…que no quedé seleccionada, buuu. De hecho, el proceso terminó siendo no tan agradable porque no me escribieron para avisarme durante mucho tiempo, me daba hasta roche preguntar, asumía que claramente no había quedado porque ya era mucho tiempo. Un día dije, no es justo ni profesional, ellos dijeron que me avisarían, así que me armé de valor y le escribí a la encargada como 3 semanas después. Se demoró un día en contestarme y finalmente, me dijo: en esta oportunidad no has sido seleccionada, pero gracias. La odié.

 

Qué les parece si les digo que esta historia o mejor dicho, esta lista de historias continuará… Estoy segura que aún tengo recuerdos felices, pero hay que dejar que la mente descanse. No sé si así funciona, pero digamos que sí.

 

Jueves 27 de agosto del 2026

 

 
 
 

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